01 septiembre 2010

DIETA PARA NIÑOS CON HIPERACTIVIDAD Y TRASTORNO POR DÉFICIT DE ATENCIÓN (TDA)

Una alimentación variada y equilibrada, rica en alimentos frescos y naturales puede ayudar a los niños con estos trastornos.
Aunque existe una fuerte relación entre la hiperactividad y el trastorno por déficit de atención (TDA), este último puede presentarse sin hiperactividad. Los niños que padecen estos trastornos deben ante todo...

Desintoxicarse. Hay que deshacerse de toda posible toxina y metal pesado del organismo.
Eliminar de la dieta los alimentos a los que se es intolerante o alérgico. (leche de vaca, trigo, soja, huevos, naranjas, azúcar… son los que más reacciones provocan).
No consumir productos que lleven aditivos: conservantes, colorantes, espesantes, aromatizantes, acidificantes, potenciadores del sabor, edulcorantes...Olvida pues la comida envasada, enlatada y preparada, como también los “chuches” porque contienen sacarosa y, productos con azúcares refinados como la bollería, bebidas azucaradas, chocolate, etc.
Reduce de la dieta el consumo de alimentos especialmente grasos como los embutidos, la carne roja o los fritos, ya que estimulan el sistema nervioso.
Evitar los alimentos ricos en fosfatos –como las bebidas carbonatadas– ya que pueden agravar los síntomas de la enfermedad.
Reduce la ingesta de alimentos que contienen salicilatos: almendras, manzanas, tomates, frutos del bosque, cítricos, uvas...
Eliminar de la dieta excitantes como el café, el té o las bebidas estimulantes.
Es conveniente tomar infusiones relajantes, como el rooibos, la manzanilla, la tila, etc.
Sustituye las harinas blancas por las integrales y aumenta el consumo semanal de legumbres, que son ricas en minerales y fibra.
Aumenta el consumo de omega3. Los niños que no lo ingieren habitualmente tienen más trastornos de comportamiento y alergias que el resto. Las grasas omega 3 del pescado azul podrían ser más eficaces que los fármacos al uso para el tratamiento del trastorno de déficit de atención con hiperactividad, según un estudio de la Universidad de Adelaida (Australia). En dicho análisis, los niños que tomaron cápsulas de aceite de pescado vieron mejorado su comportamiento (concentración y atención) a los tres meses. Cuatro meses después, muchos ya sacaban mejores notas en el colegio. Los que recibieron placebos no presentaron progresos.
Seguir una dieta equilibrada y rica en alimentos que tengan suficientes vitaminas y minerales (frutas, verduras y legumbres), así como proteínas de alto valor biológico. Aguacates, ajos, almendras, anacardos, avena, cereales integrales, frutos secos (piñones), germen de trigo, lecitina de soja, legumbres, levadura de cerveza, nueces, plátanos, polen, etc., son algunos de los alimentos más recomendados.
Evitar las hipoglucemias haciendo cinco comidas diarias en horarios regulares.
Practicar deportes y actividades al aire libre.
Fijar un horario de sueño que se convierta en hábito con el fin de que sea reparador.