QUÉ HACER ANTE UNA CRISIS DE HEMORROIDES

 

 
Sangrado, picor, sensación de pesadez, dolor intenso...Todo aquel que ha sufrido en algún momento una crisis hemorroidal sabe de qué se trata. Esta dolencia resulta difícil de erradicar completamente, pero, con una buena prevención, es posible controlarla para que no cause excesivos problemas.


Las hemorroides o almorranas son venas, normalmente presentes dentro y alrededor del ano y en la parte inferior del recto, que se han hinchado.
 
Son muy comunes tanto en los hombres como en las mujeres.
 
Las hemorroides pueden desarrollarse como resultado del esfuerzo repetido durante la defecación, el sobrepeso, la falta de ejercicio, el embarazo (debido a la presión que ejerce el feto en el abdomen así como por los cambios hormonales), por causa hereditaria, por la edad (alrededor de la mitad de la población tiene hemorroides antes de los 50), el estreñimiento crónico o la diarrea, por la química de sustancias como cafeína, teína, especias, alcohol, entre otros, o por una alimentación inadecuada.
 
El síntoma típico de las hemorroides engrosadas es el sangrado no doloroso de color rojo vivo en la zona anal, se ve habitualmente sangre en el papel higiénico. Pero si se forma un coágulo de sangre, pueden causar mucho dolor. Además, se añaden molestias como picor, ardor, inflamación y sensación de vaciamiento incompleto del intestino.
 
Aunque se trate de un trastorno banal, hay que tener en cuenta que algunos de sus síntomas pueden estar relacionados con otras dolencias.
  • Hemorragias. No hay que achacarlas siempre a las hemorroides, ya que también pueden ser la señal de la presencia de un pólipo o, incluso, de cáncer de colon.
  • Dolor agudo. Si se siente un dolor muy intenso y cortante es posible que sea una fisura anal, trastorno que, a veces, requiere cirugía.
Tipos de hemorroides
Existen dos tipos de hemorroides:
  • Hemorroides internas. Son las que se producen por encima de la línea anorectal, que es la zona donde se junta la piel de las nalgas con la del ano. Al aumentar mucho de tamaño, las hemorroides internas pueden bajar por debajo de la línea anorectal. Este tipo de hemorroides no suele ser doloroso mientras no salgan al exterior, en cuyo caso se suelen inflamar y producir dolor.
  • Hemorroides externas (hemorroides prolapsadas). Cuando se producen por debajo de la línea anorectal. Cuando crecen de tamaño suelen producir dolor y hacen dificultoso el sentarse o el limpiarse la zona anal después de la defecación. Incluso molestan mucho al andar.
Posibles complicaciones
La sangre en la hemorroide puede formar coágulos y esto puede provocar que el tejido circundante muera.
 
En raras ocasiones, también se puede presentar sangrado intenso. La pérdida prolongada de sangre puede provocar anemia ferropénica.
 
Cuándo contactar a un profesional médico?
Consultar con el médico si:
 
  • Los síntomas de las hemorroides no mejoran con el tratamiento casero.
  • Presenta sangrado rectal. Es posible que el médico esté interesado en buscar otras causas más serias del sangrado.
  • Se pierde mucha sangre.
  • Si se siente vértigo, mareo o desmayo.

 
Cómo prevenir las hemorroides?
Si somos propensos a sufrir hemorroides, hay una serie de medidas que nos ayudarán a aliviar el dolor y la hinchazón:
 
Escuchar al cuerpo
Es importante no reprimir la necesidad de defecar durante mucho tiempo porque puede contribuir a la aparición de las hemorroides.
 
Cuando es necesario
Por otra parte, ve al baño solo cuando realmente sientas necesidad de defecar y no cuando pienses que vuelve a ser la hora de ir. Cada persona tiene su propio ritmo o sus necesidades.
 
Tiempo suficiente
Tómate el tiempo que necesites y relájate. Tampoco te quedes más tiempo del necesario en el servicio. De lo contrario, se ejerce una presión continua e innecesaria en la zona anal.
 
No hacer fuerza al defecar 
Procura no hacer demasiada fuerza cuando vayas al servicio porque sino se somete a la zona anal a una presión alta que favorece el aumento de las hemorroides.
 
Evitar el estreñimiento
El estreñimiento es una de las causas principales que provoca o empeora las hemorroides. El paso de heces de consistencia muy dura por el esfínter anal puede irritar las hemorroides empeorando el problema todavía más.
Los alimentos o suplementos ricos en fibra soluble y tomar mucho líquido ayudarán a formar volumen fecal, heces hidratadas que aumentan el ritmo intestinal y que facilitan la evacuación. Emplear de forma moderada los laxantes, pueden causar dolor de barriga y diarrea, lo que agravaría las hemorroides.
 
Evitar la obesidad 
Cuanto más grave sea el sobrepeso mayor es la presión a la que se somete a la zona anal, un factor de riesgo para el aumento de las hemorroides. Una alimentación sana y equilibrada es la mejor garantía para mantener el peso y controlar las hemorroides.
 
Controlar la dieta
Una alimentación adecuada es muy importante a la hora de prevenir las hemorroides o evitar su empeoramiento. La alimentación no solamente puede ser responsable de que las hemorroides duelan más sino que es una de los factores desencadenantes y incide además en el estreñimiento y el sobrepeso que son otras causas desencadenantes de las hemorroides.
  • Alimentos que debemos evitar. Los más perjudiciales son todos los picantes (pimienta, mostaza) y excesivamente ácidos (naranja, limón, vinagre), ya que acentúan el dolor y el escozor, y aquellos que tengan acción vasodilatadora (café, bebidas alcohólicas, chocolate, etc.). También poco conviene abusar de las harinas refinadas y el azúcar refinado ( arroz blanco, pan blanco, pastas, galletas, pasteles, bollería industrial, caramelos, etc.)  ni de los alimentos salados (anchoas, aceitunas…).
  • Qué debemos comer. Incluir en la dieta alimentos ricos en fibra nos ayudará a combatir el estreñimiento. Es conveniente, por lo tanto, aumentar la digestión de productos integrales (pan, pasta, arroz, galletas…), legumbres (garbanzos, lentejas…), fruta (higos, kiwis, pera…), verduras (judía verde, acelgas…) y hortalizas (calabacín, pepino, tomate…), frutos secos sin freír y sin sal (almendras, nueces...) 
Hidratación correcta
A la hora de estimular el tránsito intestinal, también es muy importante aumentar la cantidad de líquido (de 2 a 3 litros) que beberemos al día, preferiblemente agua mineral, infusiones de frutas y de hierbas o zumos de fruta naturales.
 
Aumentar la actividad física
El sedentarismo es una de las causas principales para la aparición de las hemorroides. La actividad diaria mejora la circulación, estimulando el retorno venoso y evitando, de esta manera, la formación de hemorroides. El ejercicio regular también favorece la defecación.
Si debemos pasar varias horas de pie o sentados, es conveniente hacer pequeños descansos cada 30-45 minutos para andar un poco.
Es conveniente practicar deporte dos o tres veces por semana. Son apropiados los deportes que no cargan el suelo pélvico como andar o nadar. Si somos propensos, es mejor evitar el ciclismo, la equitación o el remo, ya que son deportes que pueden agravarlas.
 
Higiene adecuada
En el caso de que las hemorroides sean externas, es importante realizar la higiene anal con extremo cuidado para evitar infecciones.
A la hora de la limpieza tenemos que utilizar papel higiénico suave que no contenga sustancias irritantes (como los papeles perfumados) o toallitas húmedas de bebés. Debemos limpiar presionando, en lugar de restregar.
O mejor, realizar la limpieza en el bidet con agua templada y jabón neutro. Es importante tras el lavado, secar bien la zona presionando. Y si existe sequedad en la piel utilizar una crema hidratante.
 
Realizar baños de asiento
Sumergir la zona del ano en agua tibia, no demasiado caliente, durante 10-15 minutos, 3 o 5 veces al día. Con ello se calma el dolor.
 
Aplicar frío si se hinchan
Aplicar una bolsa de hielo o compresas heladas unos minutos. No es conveniente hacerlo en caso de tener coágulos, ya que el frío impedirá que se disuelvan. 
 
Introducir las hemorroides externas
Y si se salen del ano, lo mejor es intentar devolverlas a su posición habitual haciendo una leve presión con el dedo.
 
No rascar o rozar la zona anal
El rascar o rozar las hemorroides, aunque te sientas momentáneamente aliviado, puede producir lesiones peores en las venas del ano ya muy delicadas por la existencia de las hemorroides. Nunca se deben rascar o rozar aunque piquen mucho, se irritan más. Utilizar ropa interior de algodón para reducir la picazón.
 
Controlar las hemorroides durante el embarazo
La presión que ejerce la matriz sobre las venas anales, impide una correcta circulación de las mismas. Por esta razón las embarazadas tienen tendencia a sufrir hemorroides. Para evitarlas es conveniente cada 4 o 6 horas se acuesten sobre el lado izquierdo de su cuerpo. Esto rebajará la presión de la vena que afecta a las hemorroides y ayudará a prevenirlas o reducir su hinchazón.

Usar cremas y pomadas para hemorroides, ¿Si o No?
Explica Javier Martínez Alegre, coordinador de la Unidad de Coloproctología del Servicio de Cirugía General y Digestiva del Hospital Infanta Sofía, de Madrid, que para aliviar los síntomas existen multitud de cremas y pomadas en el mercado. “Solo en el caso de una crisis hemorroidal deberíamos añadir estos tratamientos de aplicación tópica para reducir el edema y la inflamación". Advierte que “muchas de las pomadas y toallitas que se venden contienen jabones y corticoides, por lo que su uso excesivo podrían causar prurito y dermatitis local, empeorando la sintomatología de las hemorroides”.
 
La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc) destaca también que las pomadas pueden aliviar, pero no curar. Sugieren no utilizarlas durante más de una semana, ya que, “a la larga, pueden dar lugar a la atrofia de la piel del ano”.

Cuándo es necesaria la cirugía?
Cuando las crisis son muy dolorosas o se producen con mucha frecuencia, es posible que sea necesario pasar por el quirófano.

Hoy en día hay varias técnicas para eliminar este problema, aunque hay que tener en cuenta que, si sigue existiendo el problema que lo provocó (estreñimiento, sedentarismo, mala circulación, etc.) es posible que vuelvan a aparecer:
 
  • Termocoagulación. Se trata de quemar el tejido con láser o luz infrarroja.
  • Esclerosis. Consiste en aplicar una inyección de solución química en los vasos venosos del recto para secar y reducir las hemorroides.
  • Ligaduras elásticas. Son unas bandas que se aplican en las venas inflamadas para interrumpir la circulación de la hemorroide, que acaban cayendo unos días después.
  • Hemorroidectomía. Cuando las hemorroides son severas, se extirpan directamente mediante cirugía.

Aloe Vera, una alternativa natural para las hemorroides!!
Una de las mejores plantas naturales que se usan para aliviar las hemorroides es el aloe vera ya que, no solo contribuye a rebajar la hinchazón, sino que también ayuda a regenerar la herida y acelerar la curación de las hemorroides.
 
A continuación vamos a descubrirte las propiedades que el aloe vera aporta para que, así, comprendamos por qué es tan indicada para tratar esta dolencia:
  • Propiedades cicatrizantes: el aloe vera cierra las heridas que tenemos abiertas promoviendo la pronta cicatrización de la dermis, por lo que consigue que las hemorroides sanen de forma mucho más rápida.
  • Propiedades reparadoras: unas de las propiedades del aloe vera más conocidos es que consigue regenerar la piel y, en el caso de las hemorroides, el aloe vera es genial para acelerar la curación de la afección y conseguir curarla rápidamente reduciendo la inflamación.
  • Propiedades refrescantes y calmantes: produce una sensación de alivio generalizado en la zona debido a su alto contenido en ácido salicílico, un potente analgésico, motivo por el que el aloe vera conseguirá reducir las molestias, así como aliviar el escozor y los picores.
Para aprovechar todos estos beneficios, bastará con un gel de aloe vera y aplicarlo directamente en la zona; eso sí, se deberá limpiar previamente para que las propiedades penetren directamente en las hemorroides. Aplícalo por la noche para que haga efecto durante las horas de descanso y, por la mañana, retira el gel con agua fría.
 
Muchas personas han visto los resultados en apenas unas horas después de una aplicación. Desde el momento en que se aplica el gel de Aloe Vera se debería “sentir” su suavidad y alivio casi al instante, pudiendo disminuir la inflamación poco a poco.
 
Para optimizar al máximo los resultados, ataca el problema desde dentro mediante productos naturales que mejoren la circulación sanguínea elaborados a base de flavonoides, vitamina E y C para tonificar los vasos sanguíneos y limpiar las impurezas de la sangre y prevenir de ésta manera la aparición de las hemorroides.
 
  • Antes de tomar o utilizar este tipo de productos se debe consultar con el médico para que no se produzcan contraindicaciones, especialmente si toma medicamentos anticoagulantes o para el corazón, o en caso de enfermedad varicosa grave.
 
¿Te ha sido útil este artículo?. Compártelo con cualquier persona en tus redes sociales favoritas. ¡Ayúdales a sentirse bien!